Este servicio está pensado para cubrir, de forma personalizada, las necesidades particulares de cada cliente. De forma que el cliente solo paga por lo que realmente necesita.
En función de la infraestructura de red del cliente y del número de equipos se calculan los requerimientos técnicos que se necesitan para dar soporte de manera adecuada a la instalación cliente.
Además el cliente dispone de varios niveles de servicio: