Estos bonos permiten al cliente la libertad absoluta de decidir cuando y como quiere recibir una intervención técnica experta.
Están pensados para clientes que no disponen de medios propios de soporte o, aún disponiendo de ellos, necesitan cubrir otras áreas. O para empresas que a pesar de disponer de su propio departamento necesitan colaboración externa puntual por carga de trabajo u otras eventualidades.
Sin necesidad de establecer un contrato de servicio el cliente recibe la atención técnica que precisa en su red y sistemas.